Las marcas están por encima de las personas. Están por encima de directivos, por encima de diseñadores, por encima de representantes, embajadores… Y si alguna vez las marcas se equivocan, lo hacen por decisiones que esas personas toman. Y eso tiene mucho que ver con el modelo que os traigo hoy.

Por Fernando González Ferreira.

Porque si en algún momento, personas dentro de BMW cometieron errores, llámense error a «estropear » las fantásticas series 5 y 3 con las versiones GT, o de abandonar la propulsión en el último y genial compacto que quedaba en el mercado que era el anterior serie 1, o si han cometido (o no) otro error con el frontal del nuevo M4, todos ellos puedes considerarse redimidos con un modelo como el que os traigo hoy.

Hace unas semanas pude redescubrir un «nuevo» BMW, nuevo sí, pero del tradicional segmento D familiar, Un nuevo bastidor, sí, pero con la vieja disposición de 6 cilindros longitudinal y con un denostado y satanizado motor diesel, sí, pero quizás el mejor motor diesel del mercado. Un BMW de verdad, de los que echamos de menos un serie 3 Touring con 265 cv., que parecen más, con una caja de cambio automática de 8 velocidades que parece de doble embrague (pero mejor), con una tracción total Xdrive que ha demostrado su adherencia, tacto y comunicación con el conductor durante una borrasca bárbara (llamada Bárbara).

Así que, si alguna vez Chris Bangle o Oliver Zipse o quien fuere que decidiese que los SUVs era la respuesta a los sueños de muchos bemeuvistas, pudieron cometer algún error, hoy se les perdona, porque sin ellos tampoco habría llegado a nosotros este 330d Xdrive, que , personalmente me ha enamorado. Un BMW, que si lo pruebas no querrás otro.

No querrás otro.

En los últimos años hemos tenido la suerte de presenciar la explosión demográfica en la que se han convertido los nuevos modelos de BMW. A las series impares tradicionales se le unieron primero las pares, luegos las X, las i, después las Granturismo, las Grancoupe, y por último las Competition. Lo hemos dicho muchas veces, que cada segmento o subsegmento que saca BMW al mercado es la respuesta a uno de sus clientes objetivo. Por eso nunca puede faltar un familiar como el 330d, porque reúne todo lo que se necesita en un coche.

Pero no nos engañemos, tenerlo todo en un coche cuesta (desde) 57.000 €. La pregunta es ¿Querrías otro BMW antes que este?.

No querrás un segmento superior.

¿Querrías un 520 d? Casi dos segundos más lento en el 0/100 km/h que los 5.4 seg. que tarda el 330d en hacer lo propio pero sobre todo con unas reacciones mucho más burguesas.

Tendrías un segmento superior, pero te estarías perdiendo un tacto de coche rapidísimo. No sé cómo irá un 530 d, pero comparado con el Audi S6 diesel que probamos recientemente, con la friolera de 40 cv. más, y un turbo eléctrico y dirección a las 4 ruedas no se acerca en tacto de conducción y sensaciones a este «humilde» BMW sin M.

El bloque de 3 litros, turbo twin Scroll desarrolla muchísima fuerza abajo,

No querrás un SUV.

¿Querrías un X3 xDrive 30i? Todavía un segundo más lento en aceleración y un 30% más de consumo.

Tendrías un SUV con la misma tracción xDrive, pero no podrías sacarle el tremendo  potencial que tiene este sistema en asfalto con baja adherencia, porque donde los SUVs empiezan a tirar de control de estabilidad por muy BMW que sean, una berlina con un reparto de pesos casi perfecto todvía tiene margen para seguir acelerando, frenando o girando. Eso es seguridad.¡ y el 330d es un maestro en ella.

No querrás un Coupe.

Por el precio del 330d también podrías acceder a un 430d xDrive Gran Coupé , con unas prestaciones similares; mismo motor, misma tracción total y mismo cambio automático, a la espera de que llegue su sustituto el año que viene.

Pero si optas por este coupé de 4 puertas lo estarás haciendo por estética, y ahí, el 330d Touring se muestra como un coche mucho más equilibrado, poderoso y moderno visualmente que lo que se supone como el serie 3 «deportivo», con un pilar A muy tendido y retrasado, un morro largo que puedes percibir desde el puesto de conducción, Una línea más propia de lo que debe ser un BMW, dinámico y sereno, y salvo casos muy concreto, alejado de las tomas de aire y otros artificios.

Querrás un 330

Porque es un la alternativa rápida a un serie 5, lógica al X3 y si te gustan las berlinas familiares, una de las mejores del mercado.

Porque si comparado con varias alternativas dentro de la marca se muestra como la decisión correcta, valorándolo de manera independiente sigue siendo una pieza de ingeniería.

Pero es un diésel… Pues claro que es un diésel, por eso tiene un par motor que te hará pensar que vas en un eléctrico y que a pesar de un consumo que ha rondado entre los 5.2 y los 7.2 l/100km  (Una variación mínima para la diferencia de estilos de conducción a los que corresponden) , su potencia y elasticidad te recordará a modelos de gasolina.

Querrás un Touring.

Ya se que para muchos un BMW siempre será una berlina y Audi un familiar, Aunque sean ambos deportivos, aunque sean… como el Audi S4, motorizaciones de gasóleo, pero es que esta versión de la serie 3 es especialmente agraciada, con unas proporciones quizás poco ortodoxas, pero que te retrotraen al Z3 coupe y eso lo notas.

Y ya paro…

Porque quería terminar esta prueba con una reflexión sobre las pruebas de automoción, que si somo sunos vendidos, que si no se nos permite hablar mal de ciertas marcas,.. a los que nos dicen que si las presiones de la marca o de nuestra relación con sus jefes de prensa nos hace ceder y contar lo que las marcas esperan al cedernos un coche,.. pues aquí una muestra de nuestra independencia.

Me habría encantado haber puesto a caer de un burro este coche, a BMW y salir «por la puerta grande» como quien dice, pero al final, a pesar de la animadversión que puedo tener en el plano personal con según qué gente, mi ética no me permite poner mal a este último BMW que pruebo, porque es muy bueno, porque BMW no tendrá ni idea de tratar a ciertos medios,.. pero joder, cuando se ponen a hacer coches… Son la hostia.

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