Hay coches que, aunque hayas probado con anterioridad siempre te apetece volver a hacerlo. Ese tipo de coches suelen ser generalmente coches deportivos, caros, o como poco exóticos, pero hay algunos

, como este pequeño Ignis, que te dejan tan buen sabor de boca que te quedas esperando que la marca saque cualquier actualización para volver a pedirlos, da lo mismo si la actualización es un color extraño o un tipo de llantas nuevas, tú lo pides. ¿ Por qué? Pues, porque te apetece.

Prueba y fotos Fernando González Ferreira . @FUR_R

En este caso, la actualización en cuestión era más que un simple cambio de paragolpe, maleteros o acabados interiores (que también) Nos encontramos con un facelift muy profundo a todos los niveles y con un aspecto en especial, que hace que puedas encontrar muchos de los avances de la marca japonesa en formato reducido. Lo que viene siendo un «chupito tecnológico».

Creciendo hacia dentro.

Podría empezar glosando las modificaciones de cada una de las partes de la carrocería que han cambiado, y enumerando los colores exteriores e interiores disponibles, pero sería ridículo, porque lo que debes hacer si estás pensando en un Ignis, es simplemente ver las fotos y decidir si te gusta. A mí me encanta porque, más allá del ornato, la volumetría del pequeño SUV sigue siendo la misma, pero muy diferenciada del resto de su competencia, alejada de pretensiones deportivas y fiel a su estilo casi de cómic japonés, como si hubiese sido fabricado por «Capsule Corp».

Donde Suzuki ha echado el resto ha sido en la puesta a punto del motor K12D 1.2 DUALJET, que recibe sutiles ajustes para mejorar emisiones y optimizar el rendimiento de esos 1,2 litros y 83 cv de potencia y su conocido sistema de inyección dual, y también su distribución VVT de admisión eléctrica (sincronización variable de válvulas), su bomba de aceite de desplazamiento variable y chorros de enfriamiento de pistón eléctricos y demás… Ah, ¿Que pensabas que los coches simpáticos no tenían tecnología seria?, pues eso.

Supongo que quizás te haya llamado la atención, como a mí, que en el portón trasero ya no se lea «SHVS» , que es cómo llamaba antes la marca a su sistema de tecnología micro-hibrida, y que ahora se presente como «Hybrid». Pues la razón es que el sistema ha madurado, y donde antes teníamos una batería con 3 Ah, ahora tenemos una de 10 , que sin ser una revolución, si que intensifica la capacidad de su motor eléctrico de 10 kw para dar apoyo al pequeño motor térmico cuando hace falta.

Pero ¿Aceptamos «híbrido» como animal de compañía?.

Debo decir que ya en su día me gustó el comportamiento voluntarioso del 1.2 atmosférico. Sé que 83 cv. y 107 Nm no es mucho, pero como otros Suzuki, su bajo peso los hace cundir al máximo. El motor es silencioso y suave. Da todo arriba y corta por encima de las 6000 suavemente.

No he notado el impulso eléctrico ni en aceleración ni en retención. Si hacemos caso al ordenador de viaje la batería se llena con facilidad y actúa durante fases de aceleración muy largas (mucho más que en el SHVS) sin desconectarse , pero si tuviese que explicarlo de una manera sencilla, sería como aquél paisano que se quejaba de que su perro no servía para nada, y su amigo le decía ¿y por qué no lo regalas?, a lo que contestaba, .. «total , para lo que come» así que se seguía quedando con él.

Y es que el sistema híbrido del Ignis, no aporta demasiado, pero lo que aporta lo hace sin ninguna contrapartida, así para lo que come…

Más allá del grupo propulsor, la caja de cambios merece un par de comentarios. El tacto es bueno, pero sus relaciones son cortísimas. Casi meto la marcha atrás unas 10 veces en busca de la sexta. Así que o busquéis la sexta (ni aquí ni en la tele).

El Interior.

Por dentro, ese diseño espartano e ingenuamente infantil que tanto se agradece en este segmento. Con leves retoques para dar trabajo a los diseñadores, pero con una nueva pantalla central que es lo que demanda el mercado en estos tiempos de súper-conectividad y que el Ignis responde con tecnología más que solvente. Es curioso que una de las cosas que más me ha sorprendido sea el display del cuadro de instrumentos que parece LCD pero que cambia entre tres colores (negro amarillo y rojo) en función del a relevancia del mensaje a mostrar. Sencillo, pero práctico.

Decía antes que en general era muy acertado. Pero nadie es perfecto, ni siquiera el Ignis.

El ordenador de abordo es por decirlo de manera suave …errático. Sólo puedes poner a cero el consumo cuando estas parado, por poner un ejemplo de falta de desarrollo. Tener que buscar los botones trip e info fuera del volante es algo que no se le perdona a ningún coche desde el año 2000.

Dicho esto, y sabiendo que es una percepción absolutamente personal, lo que no admite discusión alguna es que los sistemas de ayuda a la conducción son brillantes para un coche de este segmento y precio, y en sistemas que te pueden salvar la vida, Suzuki no se cantea lo más mínimo.

Una vez sentado, te das cuenta que los asientos muy blandos pero cómodos, con una buena ergonomía por versatilidad y por postura. Es curioso que un coche tan juvenil como este sea capaz de tratar tan bien a gente mayor si hablamos de comodidad de acceso y visibilidad al conducir.

Pero lo que llama enormemente la atención es la banqueta trasera, con una banqueta desplazable longitudinalmente,  hace que pueda sentarse una persona de casi 1.90 en el asiento delantero y aún así dejar casi un palmo desde el respaldo hasta la baqueta trasera es algo casi increíble. Adelantar la banqueta y ceder todo ese espacio al maletero hasta alcanzar el volumen máximo de 260 l es ciertamente Impresionante, con la ventaja además de que puedes obtener un extra de capacidad quitando el suelo de fieltro y aprovechando hasta el último resquicio si tienes que viajar.

El Jimny del pueblo.

A todos nos gustaría tener un Jimny, pero el precio a pagar (y no estoy hablando del económico, que es un regalo) es demasiado alto a nivel de practicidad en el día a día y prestaciones en asfalto. Pero cuando estamos hablando de unos 10.000 € menos, si no le vas a dar la caña todo terreno que le darías al Jimny, ni le vas a exigir todo lo que sí le puedes exigir a un SUV de libro como el Vitara, el Sistema Allgrip, y sus 18 cm. de altura libre al suelo (ya a sabéis que 18 cm. es un montón), combinados con unos neumáticos M+S pueden ser más que suficiente para meterte por donde te quieras atrever y que el pequeño Ignis te lleve de vuelta al asfalto sin mayor dificultad. De hecho te tenido la oportunidad de meterlo en una obra con los accesos sin pavimentar y alguna rampita de arena y salí sin necesidad de hacer otra cosa que agarrar el volante.

¿Retro o moderno?

Como ya habrás leído por ahí, el Ignis nació como un remake de aquel Suzuki Cervo, Suzuki o SC100GX o Whizzkid (chico maravilla) como se le apodó en algunos mercados, por eso tiene esas extrañas branquias falsas en el pilar C, justo donde el SC100 tenía la admisión de aire para su motor trasero o esa figura tan caricaturesca, que si el Cervo era como un Ford Capri comprimido longitudinalmente, el Ignis sigue pareciendo a… bueno, el Ignis no se parece a nada, ni estirado ni comprimido.

Quizás por eso el morro es muy corto y facilita mucho el aparcamiento. de hecho te desafío a que acerques su defensa delantera todo lo que puedas al coche de delante antes de tocarlo y verás al comprobarlo que todavía estás a un palmo.

Consumos reales.

En un tiempo en el que te puedes encontrar con SUVs híbridos que superan los 8 litros a los 100, con SUVs B diésel que no bajan de 5 litros a poco que te despistes, tener un SUV del segmento A que tenga este espacio interior que haya llegado a consumir 3.9 l/100 km. en mi recorrido habitual, pues es como para repensarse eso de que la hibridación ligera es un mero ardid comercial.

La razón es sencilla, los consumos instantáneos del Ignis no pasan de 15 litros aún pisando a tope, y a poco que uses las inercias, lo que hayas gastado de más en aquella incorporación o cuesta lo recuperarás rápido simplemente dejando al coche rodar sobre sus finos neumáticos.

No voy a dudar de los ingenieros japoneses, pero si el grupo fuese un poco más largo, los consumos serían absolutamente de risa. Aunque quizás para ello tanto motor como batería deberían ser más capaces de lo que son. Que posiblemente lo serán en un futuro próximo.

CLIENTE OBJETIVO.

Perfecto en ciudad, Apto para campo y bastante divertido en asfalto. Con una habitabilidad trasera que no te la crees hasta que te sientas. El Ignis es un coche híbrido con todas sus ventajas y ningún inconveniente, con un mantenimiento sencillo y una marca como Suzuki que se ha especializado en dos cosas, SUVs y coches pequeños.

Su estética puede gustarte o no, pero si lo hace, tienes detrás de ella el SV híbrido 4×4 más barato que puedes adquirir en España, como esta unidad por 17.520€. Y eso es algo que no puede decir nadie más.

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