Dicen que la zona de confort es una especie de «lugar mental» en el que nos sentimos seguros y que sabemos que nada puede salir mal. Un sitio donde la rutina y la inexistencia de riesgo nos hace evitar la ansiedad. Un sitio que para el pequeño Mitsubishi Space Star se identifica claramente con la ciudad. Un sitio de donde el pequeño Space Star está deseando salir para demostrar lo que vale.

Prueba y Fotos: Fernando González Ferreira. @FUR_R

La zona de la zona.

La parte mala de la zona de confort es que no se puede crecer en ella, no se puede experimentar, no se puede profundizar en el conocimiento propio y ajeno. La zona de confort es un sitio en el que simplemente se está, y poco más. De hecho la zona de confort tiene la peculiar manía de menguar, de buscar una zona de confort dentro de la zona de confort todavía más limitada.

El Mitsubishi Space estar es un vehículo del segmento A (Urbanos), con un motor discreto llamado 120 MPI (sin turbo). Efectivamente , y dicho por Mitsubishi: «El Space Star es el compañero ideal para tus desplazamientos urbanos. Líder en su categoría en eficiencia de combustible, flexible con mucho espacio para equipaje y es realmente sencillo de aparcar.»

De hecho te mantendrá lejos de los bordillos con su bajísimo diámetro de giro

Los clientes de este tipo de coche pasan de un día para otro de tener «un coche para la ciudad» a tener «un coche que no puede salir de ella». Porque «es pequeño», porque «se lo va a llevar el viento», porque «me voy a quedar en las cuestas»… y su zona de confort empieza a ser más y más pequeña, y el coche no tiene la culpa.

Pero, ¿qué pasaría si cogemos al pequeño «Michu» le sacamos de su zona de confort  y le metemos 1.000 km. de viaje subiendo puertos por autovías de montaña, y encima le incorporamos la sillita 0+ del niño, equipaje y a un labrador de 30 kilos en el asiento de atrás?.

Sí, dentro va Truman.

Sujétame el cubata.

Pues que la zona de confort en lugar de menguar, se va quedando atrás y sí, se queda pequeñita, pequeñita.., y se abre una experiencia de lo más satisfactoria. De hecho una buena amiga que usa un Space Star todos los días desde hace unos años me dijo que si estaba loco por meterme en semejante berenjenal, y que a ver qué tal se portaría con su motor de 80 cv. subiendo el puerto de «O Padornelo» en medio de una alerta nacional por tormentas.

El motor es lo que va al lado de la batería.

Un ascensor.

Dentro de la Autovía A-52 se encuentran dos puertos en los que se puede sacar una buena foto de cómo se mueve un coche, que son A Canda y O Padornelo. van seguidos, y hacerte uno y luego el otro, te permite hacerte una idea muy completa de cómo va un coche; Si tiene par suficiente para no perder velocidad en la misma marcha tras varios km de subida, si la amortiguación es suficiente para mantener el coche pegado al suelo a pesar de lo horroroso del estado del asfalto, y por último qué puntas de consumo y temperatura puede llegar a alcanzar tras varios minutos de exigencia mecánica. Cuando digo exigencia, es exigencia, como circular cerca del corte de inyección en tercera durante bastante rato.

Para que os hagáis una idea. La A-52 en esa zona tiene un 6% de pendiente. Diréis, «pues tampoco es para tanto, hay rampas en el Tour de France que tienen 14%. Y yo os contesto, sí, es verdad, pero esas rampas del Tour no la subes a 125 km/h, pero en la A-53 sí que vas a esa velocidad.

Para que os hagáis una idea, circular a 125 km/h con un 6% de pendiente implica subir 2 metros de altura por segundo. El doble de rápido de lo que sube un ascensor estándar. Al final, 80 cv. son caballos suficientes para casi todo.

Es más, con bastante menos de la mitad de esa potencia, como he podido comprobar en las gráficas potencia/velocidad  (como las que sacamos de los híbridos o los coches con cambio CVT en el banco de potencia de Vagspeed), se puede circular  a velocidades de autovía.

Tener un tubo de escape de verdad siempre es síntoma de sinceridad.

Consumos y demás datos.

El problema es que el aire empuja exponencialmente con la velocidad y las pendientes existen, pero con un CX de 0.27 y un peso de 950 kg. el rendimiento del motor se optimiza.

En cualquier caso, al tratarse este 120 MPI de un tricilíndrico atmosférico de 1.2 litros, el par del que dispone es escaso (106 Nm) pero tiene un as en la manga, porque efectivamente, este coche puede mantener los 125 km/h ( y más también) gracias a bien que respira el motor desde las 4.000 hasta casi las 6.000 rpm.

En esas condiciones el consumo medio máximo se quedó en unos 9.8 litros/100Km tras esa subida prolongada de autopista.

Y si fuese verdad eso de que los coches urbanos no pueden salir de la ciudad, me habría sido imposible completar el viaje manteniendo una velocidad de crucero de 125 Km/h con un consumo al final de la prueba de 5.6 l/100. Así que si tu miedo a un Space Star son las autopistas, puedes quedarte tranquilo.

Al otro lado del espectro, circulando por carreteras convencionales a velocidades legales, es cierto que por debajo de 2.000 rpm puede tener problemas en mantener la velocidad en algunas marchas, pero no es hasta las 4.000 cuando tenemos la solvencia necesaria en 3ª y 4ª para circular con tranquilidad. En esas condiciones tendrás el brío que demandas en un utilitario, pero si además usas la palanca de cambios con destreza, podrás bajar de 4 litros si el trayecto es favorable.

La nueva tapicería mixta con estampado de cuadros escoceses le da un toque muy «Golfo».

Space Star, donde hay que estar.

Una vez demostrado que un motorcillo como este es suficiente con coches que no se vayan de peso y tamaño, vamos a ver si ese tamaño y el espacio que lleva dentro es suficiente.

El Space Star, con 3.84 m. de largo es pequeño, pero su batalla de 2.450 mm. (que es como se deberían medir los coches) está muy cerca de la batalla de coches de un segmento superior, eñ  Segmento B, como un Skoda Fabia, de hecho tiene un espacio para las piernas muy parecido, a pesar de medir 15 cm. menos que el checo, y 15 cm. es un montón (y es casi la diferencia entre un C3 y un C4 cactus, por ejemplo).

Sí, detrás sigue estando Truman.

Es que los coches pequeños son tan inseguros...

No señora, a los coches pequeños no se los lleva el viento (de hecho tienen menos superficie lateral en relación con el peso, que muchos compactos) con la ventaja de que cuanto más pequeño, más rígida puede ser su monocasco, así que puedes estar tranquilo de nuevo, el Space Star es Seguro, porque ya en 2013 sacó 4 estrellas EuroNcap, y hasta que vuelva a pasar por sus manos, ahora con los sistemas de ayuda a la conducción obligatorios no descartamos que se mejore esta calificación.

Bonus track

Os aseguro que donde menos esperas que te sorprenda un utilitario del segmento A es en el maletero. Y nunca he hecho tantas fotos de un maletero, ya no de un utilitario, sino de algún que otro SUV familiar.

El caso es que el Space Star soluciona el tema del doble fondo de una manera ciertamente peculiar. Este pequeño Mitsubishi es el único coche que viene con una «maleta» incorporada, ya que incluye un cofre con tapa enmoquetada, que permite además de generar una superficie planta de carga al abatir los asientos traseros, tener 4 practiquísimos compartimentos ocultos que, si se te ocurre salir de viaje como hice yo, mejorar ostensiblemente la capacidad de su maletero.  Es genial.

CLIENTE OBJETIVO.

No necesitas un 7 plazas cuando tienes tu primer hijo. No te hacen falta 300 cv. para pasarlo bien en un puerto, y obviamente, aunque una berlina del segmento D lo haría mejor, un Segmento A como el Space Star no explota cuando sale de la M-40. 

No te digo que pueda ser un único coche familiar, pero te aseguro que si es tu segundo coche, lo acabarás usando más que el primero, si sales de tu zona de confort. Naturalmente.

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