Con el paso de los años te vas dando cuenta que la capacidad que tenemos los redactores de pruebas para «prescribir» los coches que más nos gustan, es relativa. Relativa tirando a nula, vaya. Sabemos por experiencia que cuando un familiar o amigo nos pregunta por un coche, simplemente quiere que les des tu beneplácito como experto o como «cuñao», depende de que sea amigo o familiar.

Prueba y Fotos: Fernando González Ferreira. @FUR_R

Bueno el caso es que me encantaría recomendarte este SsangYong que ves en las fotos, porque me ha parecido un coche muy redondo y un producto excelente por esos 17.750 € que piden por él, pero como sé que no me vas a hacer caso, simplemente te ofreceré mis condolencias por estar pensando en comprarte cualquier otro SUV 4X2 de su competencia directa.

Qué pena, de verdad.

Más o menos hace un año, en el sector nos quedamos claramente sorprendidos por que el Dacia Duster se había proclamado como segundo coche más vendido de Europa durante Agosto… ¡El segundo!. Tantos miles y miles de clientes que optaron por este SUV y principalmente por versiones de tracción delantera, con un motor gasolina sin alardes y con un equipamiento más o menos suficiente.

Bien, pues todos ellos se equivocaron.

Pero no se equivocaron por comprar ese coche,… sólo faltaría, se equivocaron por haberlo comprado en ese momento, porque si hubiesen esperado sólo un poquito más, habrían visto cómo SsangYong solucionaba de un plumazo el único problema que tenía el Tivoli desde que salió al mercado, y que se llamaba G16.

G16

El anterior motor de gasolina atmosférico de 1.6 litros que montaba el Tivoli era insuficiente y gastón. Un motor así, salvo en las manos de alguien que no le gustan, no le importan o simplemente odia conducir nada con ruedas, acabaría arruinando esa manera tan de SsangYong que se resume en hacer coches, casi con cariño.

Aquel Tivoli, como este que os traigo hoy, fue llamado «el primer coche aspiracional de la marca» un coche estéticamente agraciado, muy bien diseñado, cómodo y con una dotación tecnológica que llegó a un nivel muy respetable con el sistema SASS que es como SsangYong llama a su sistema de ayudas a la conducción y seguridad preventiva.

Pero aquel coche, o lo comprabas con el D16T diesel, o estabas perdido, o como poco te estabas perdiendo algo.

G12T

O lo que es lo mismo: «G» de gasolina, «12» de 1.2 litros y «T» de Turbo.

O lo que es lo mismo: 128 cv. y 230 Nm entre 1.750 y 3.500 vueltas.

O lo que es lo mismo: Misma potencia que el anterior 1.6 pero un 50% más de par y encima 3.000 rpm. más abajo.

Hago mucho hincapié en el tema del par, porque es muy importante que el par sea mucho y esté presente desde muy abajo. Eso significa que el coche tiene fuerza y empuje para el día a día. Lo notarás en conducción urbana, con salidas de semáforos e incorporaciones y cambios de ritmo. Lo notarás también en carretera, ya que podrás mantener velocidades de crucero en marchas largas sin necesidad de bajar relaciones, con el incremento de consumo que conlleva.

Y esos 230 Nm. es una buena cifra para un SUV de 1.294 kg. (50 kg menos que el anterior G16) y casa a la perfección con el carácter de este Tivoli. ¿Cómo se sabe que sí es cierto que casa a la perfección? Pues porque los consumos que consigues están entre los 5.3 l/100 en conducción tranquila hasta los 7 l/100 en autopista y unos todavía contenidos 8 l/100 en ciudad, quedando el consumo medio de la semana de pruebas en 6.8 litros, que está muy pero que muy bien para un SUV de gasolina.

Este motor de tres cilindros me ha llamado mucho la atención por su bajísimo nivel de ruido y sobre todo de vibraciones, de hecho si te digo que este motor tiene, atención:

«bloque de aluminio, inyección directa, turbo y filtro de partículas, 4 válvulas por cilindro, doble árbol de levas en cabeza, distribución variable de admisión y escape , cigüeñal compensado, colectores de escape integrados en la culata y refrigerados , bomba de aceite de presión variable, volante de inercia bimasa, árboles de contrarrotación y hasta cadena de distribución»

…exclamarás con sorpresa: » Vaya con los de SsangYong». Y harás bien en sorprenderte, porque eso es lo que tienen los mejores motores que montan los grandes grupos alemanes o japoneses, incluso en algunas marcas denominadas «premium», pero no importa, porque seguro que te acabas comprando un Duster por la canción de Queen del anuncio.

Resumiendo un poco, el nuevo tricilíndrico turbo va muy bien, es muy satisfactorio y es hasta impetuoso cuando abres gas sin contemplaciones. No llega naturalmente a la vehemencia del G15T de 163 cv. que también puede montar el Tivoli, pero personalmente (y hablo de una pequeña toma de contacto en la que lo probé), me pareció hasta excesivo, si excesivo se puede decir de alguna motorización.

Pero, ¿y lo demás?.

Por fuera poco más: Ligero lavado de cara, pero muy acertado. A nivel de chasis, sutiles mejoras en subchasis delantero y estabilizadoras. En cualquier caso sigue siendo el mismo coche fácil de conducir, y como las cotas interiores se mantienen, también lo hacen el buen espacio para las piernas y la cabeza en el asiento trasero. También se han mejorado los excelentes (insisto, que no te lo crees de lo cómodos que son) asientos delanteros.

La verdadera novedad está en el interior. SsangYong ha incluido dos cosas que te van a encantar. La primera el salpicadero digital súper colorido y con cinemáticas propias de un juego de ordenador y una nueva consola central tirando a plana que aloja unas teclas de climatización de tipo «toggle switch» muy agradables, así como una pantalla de 8 pulgadas a través de la cual puedes ejecutar Apple Carplay o Android Auto.

No sé qué más quieres, la verdad.

Bueno, quizás quieras también un Sistema de advertencia de salida de carril, Sistema de permanencia en carril, Sistema de reconocimiento de señales de tráfico, , Sistema de advertencia de fatiga, Sistema de alerta de distancia de seguridad. Sistema Activo Antivuelco ni Control de descenso en pendientes, y algo muy raro de ver en coches de este segmento y precio, el Sistema de aviso de avance de vehículo delantero , que lo que hace es precisamente eso, facilitarle la vida a los demás del atasco avisándote a ti de que el coche que te precede acaba de ponerse en marcha, pero eso no lo vas a encontrar en un Duster.

Pero no nos pasemos.

Porque para dar credibilidad a lo que acabas de leer hay que mencionar también los fallos. Fallos que siempre están presentes hasta en el modelo más exclusivo, así que el humilde pero  honesto Tivoli tampoco se libra.

El G12T tiene mucho lag. Da igual que reduzcas marchas, hundir el acelerador siempre viene seguido de unas décimas de segundo de duda antes de que llegue el empuje. Pero cuando ese empuje llega, es bastante reconfortante. En cualquier caso, a pesar de que puede tener un motor más que solvente, no es un coche rápido, la caja de cambios aún siendo manual es un poco lenta y la puesta a punto del chasis está muy orientada al confort y no es agradable ni efectivo exprimirlo, pero aún así la sensación general es de un coche muy redondo y apto para casi todo el mundo.

CLIENTE OBJETIVO:

He dicho casi todo el mundo por una razón muy sencilla. A pesar de que es un coche que recomendaría sin dudarlo, hay gente que no tiene la suficiente autoestima para poder llevar el emblema de SsangYong en su coche. Y no consigo entenderlo, porque la marca coreana lleva ya el suficiente tiempo en nuestro mercado demostrando que sabe hacer coches, como para que en el último momento muchos clientes les de vértigo o «marquitis» y se compren un Duster. Así que, si al final te animas, enhorabuena, porque si quieres un SUV con este Tivoli 1.2 te llevas todo lo que llevan otros modelos que cuestan el doble por solo 17. 750 €, y si no te atreves,.. pues eso, que te ofrezco mis condolencias.

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