Hay coches que son sota, caballo y rey. Este Subaru XV un poco «especial» no es uno de ellos. Poniendo un símil de leñadores, es como enfrentar una sierra mecánica con un hacha, dos herramientas diferentes pero que no pueden ser usadas igual.

Cortando árboles.

La combinación motor atmosférico + cambio CVT + tracción total no es algo que se vea todos los días. Y no es que sea bueno ni malo, pero decir que un Ateca TSI DSG-7 4drive , se parece en algo a este XV, aunque puedan compartir un mercado similar, sería aventurarse demasiado. Os lo explico.

Imaginemos un hacha nueva, bien afilada, en manos de un leñador experimentado, fuerte y diestro. Imagina ahora el sonido del acero contra la madera, ese sonido sordo y seco, tan reconocible y satisfactorio, de la madera saltando por los aires. Imagina también el movimiento de balanceo de la hoja, repetido una y otra vez durante años hasta alcanzar la perfección.

Ahora imagínate un buen motor de combustión turboalimentado, en manos de un experimentado conductor, rápido y diestro. Imagina ahora el sonido de su puesta en marcha, ese sonido ronco y limpio, tan reconocible y satisfactorio, de los pistones subiendo y bajando. Imagina también la sucesión de marchas, con un punta tacón repetido una y otra vez durante años hasta alcanzar la perfección.

Ahora imagínate una sierra mecánica, y a un leñador que la sujeta con las dos manos, como si fuera un hacha..

Y que de repente empieza a golpear con ella el tronco del árbol, mientras se queja de que la sierra no corta, que suena como si se estuviese rompiendo, y que vaya porquería de herramienta que le han dado, que ni siquiera suena bien y que con su hacha de toda la vida ya habría cortado el árbol.

Usando un bóxer atmosférico con cambio CVT.

Exactamente lo mismo es lo que pensaría cualquier conductor acostumbrado a motores turboalimentados con cajas de cambio «tradicionales», manuales o automáticas eso da igual, si se subiese a un Subaru XV ECO Hybrid sin haber querido entender su filosofía antes de ponerlo en marcha.

Cuando hace unos años salió al mercado el nuevo XV, ya sin su poderoso 2.0 boxer diésel y con un claramente insuficiente 1.6 y un justísimo 2.0 ambos atmosféricos. Todos sabíamos que Subaru podía hacerlo mejor, pero que la política, la normativa y la decisiones que debe tomar una marca en mercados no prioritarios, hacían que un producto que era clarísimamente superior a la mayor parte de su competencia se quedase relegado en el mercado.

La principal razón, no disponer de una versión turboalimentada de gasolina para hacer frente de tú a tú a los TSI, EcoBoost, T-Gdi, Skyactive-G, y demás. Motores generalmente de bajas cilindradas y rápidos turbos que, gracias a grandes cantidades de par aseguraban, bien buenas prestaciones o bien bajos consumos en función del tipo de conducción.

Bueno, pues parece que estamos viendo la luz al final del túnel, y la solución no ha llegado por donde pensábamos.

Cuando probamos el actual XV en su versión 2.0 de gasolina, vimos que era un coche con un único punto indiscutible, su falta de par.

Subaru podría haber solucionado el «problema» aplicando el turbo del Forester XT. Pero algo que se nos podría haber ocurrido a cualquier de nosotros, no servía para los ingenieros de la marca japonesa, obsesionados desde hace años por hacer las cosas bien.

¿Cómo se hace las cosas bien? pues eligiendo una idea sencilla y haciéndola realidad por muy complejo que sea el proceso. Por eso Subaru es tan «simétrico», en los bastidores, en los sistemas AWD, en la disposición longitudinal de sus motores bóxer, en la ubicación de las cajas de cambio… ¡Pero sí hasta en el XV ECO han llegado a colocar dos baterías, una a cada lado del motor para equilibrar pesos! La marca dice que la segunda es para descargar al sistema eléctrico de la función start-stop y alargar su vida, pero seguro que la razón es «seguir siendo simétricos».

Si tienes que «hacer las cosas bien» y al XV le falta par, lo que hace Subaru es meter un motor eléctrico, que sigue siendo compatible con el cambio CVT, el EyeSight y todos las tecnologías propias de la marca que en conjunto siguen una máxima: Seguridad, seguridad y seguridad.

Así que, con ese sistema híbrido con un 4 cilindros bóxer de 150 cv. y la ayuda de un motor eléctrico de 17 cv. y 70 Nm de par hacen que por fin puedas circular con agilidad con este SUV de tracción total simétrica permanente y mantener velocidades de crucero tanto en autopista como en carretera, velocidades tan altas como te quieras atrever. Nunca te volverá a faltar potencia. La marca dice que el coche puede circular hasta 1.6 km y hasta 40 km/h en eléctrico puro. Te aseguro que en carretera nunca lo conseguirás, pero sí podrás sentir esa extraña calma cuando sí vayas en modo EV al circular por un garaje o al parar en un peaje.

Volviendo al símil de los árboles, en estos momentos tienes en tus manos una sierra eléctrica, una sierra que te permitirá cortar un árbol igual que harías con un hacha, pero realizando un corte mucho más limpio y sin apenas esfuerzo, pero que para que esto sea así, deberás dejar a la sierra hacer su trabajo, siguiendo sus reglas, siendo preciso en su uso, sin sacudidas ni resoplidos. Deberás seguir sus propias normas.

Las normas del XV.

La primera norma es que debes dejar que el XV haga lo que tiene que hacer; Conecta el control de velocidad dinámico y disfruta del espectáculo del All Around Safety. Circula entre el tráfico denso de la M-30 un día con operación salida sabiendo que nada puede salir mal. Hazlo, porque si por el contrario, lo que quieres es «puentear» al XV, el XV protestará como una pareja mandona.

La segunda norma es que te centres más en la suavidad que en las sensaciones. No esperes tirones, ni cambios de ritmo bruscos, tampoco los busques reduciendo con las levas, no lo conseguirás. No esperes tampoco vibraciones de ningún tipo ni en el volante ni en la carrocería. La puesta a punto de las suspensiones del XV es perfecta, por muy roto que esté el asfalto filtrará las irregularidades mejor que otras a priori más blandas sin rebotes y naturalmente sin cabeceos. Si tengo que calificar al XV con sus dos mejores atributos serían comodidad y seguridad.

La tercera se aplica en carreteras con curvas. Con otros coches el disfrute se obtiene como montando a caballo, manejando las riendas, espoleando y balanceándote para que tu montura y tú seáis uno. Con el XV es más como esquiar. Elige la velocidad a la que quieres pasar esa curva cerrada y deja que la tracción simétrica permanente haga lo que sabe hacer: Agarrar. No intentes ahuecar el acelerador, provocar el deslizamiento o transferir masas, eso no funciona esquiando ni conduciendo un XV. Si tienes «Fe en Dios e ferro a fondo» el paso por curva de este Subaru te recordará que sigue siendo un Subaru.

ECO.

Bueno, aquí nos ponemos serios. EL XV ECO Hybrid no es ECO por mucho que su distintivo medioambiental verde y azul insista en lo contrario. El consumo tras los 1.200 km durante los que nos pusimos ambos a prueba, el consumo medio fue de 8.6 km. eso es un litro más que sus datos en ciclo WLTP, y es bastante.

Al final, pesar 1.560 kg. consume, el tener una tracción total permanente consume, el tener una altura libre de 22 cm. (y 22 cm. es un montón) consume, y la aerodinámica de SUV consume, los 110 kg, extra de baterías y motor eléctrico consumen… y sobre todo, no disponer de turbo para que la zona de par máximo estuviese disponible a menos revoluciones, pues también consume.

Ahora bien. nunca, nadie, se ha comprado un Subaru para ahorrar combustible, ni siquiera este.

¿Compensa o no compensa.?

¿Compensa gastarse esos 5.500 € de diferencia con respecto al 1.6 CVT Executive plus? Sin duda.

Pero ¿Compensa pagar esos 2.500 € que le separan del XV de 150 cv. y motor térmico? 2.500€ por un coche que acelera exactamente lo mismo? Pues depende.

El tema es que en ciudad y en campo sí lo vas a notar y mucho, por inmediatez, por reprís, por suavidad. Pero en autopista, a 120 km/h. que un coche sea híbrido o no afecta tanto como el color de la tapicería y en el caso del XV, con una tendencia suicida de seguir cargando la batería incluso en subidas, e incluso mantener consumos instantáneos de 5l/100 km. en bajadas con el control de velocidad activado cuando debería ser cero, al final viajar por autopista se convierte en una hemorragia de décimas que hacen que sea muy difícil bajar de 7.8 l/100km. incluso practicando una conducción claramente ECO.

CLIENTE OBJETIVO.

El cliente tradicional de Subaru siempre ha buscado sensaciones. El cliente actual busca seguridad, y eso es lo que ofrecen los Subaru modernos. Os puedo asegurar que es casi imposible salirse de la vía en este XV (salvo que sueltes el volante y saltes por la ventanilla). Pero para conseguir esto, Subaru ha dejado en un segundo plano la figura del conductor. Ahora el coche hace tantas cosas y tan bien que el comprador de este XV debe tratar de influir lo menos posible en la conducción. Dile a tu XV a dónde quieres ir y aparecerás allí pero ten en cuenta que un buen día soleado no es el mejor día para un Subaru XV, así que pónselo difícil y déjate llevar.

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